El Real Madrid dio buena cuenta de la Real Sociedad (5-2) en un partido plácido y terapéutico, lo mejor que le podía pasar antes de la vuelta a la Champions, donde se juega la temporada a pecho descubierto. Jugó una gran primera parte, Cristiano, que marcó tres goles, recuperó el olfato goleador, Zidane probó nuevas cosas en el once que resultaron tan efectivas como de costumbre (Lucas y Asensio) y el equipo blanco terminó conectando con sus aficionados, que falta le hace, y alimentando un poco sus reservas de optimismo antes de recibir al ogro PSG.

La mística de la Copa de Europa, su competición favorita, debe ayudarle también. La Real, que no supera su crisis, contribuyó al rearme futbolístico y psicológico del campeón. Fue una calamidad a la hora de defender, el mejor socio para una noche tranquila y sin demasiados sobresaltos, justo lo que necesitaba el Madrid antes de recibir a Neymar, Mbappé y Cavani, que posiblemente no serán tan cándidos.

Muchas de las cosas que pasaron en el primer tiempo ocurrieron en un suspiro, en apenas siete minutos. Zidane innovó con la alineación, el Madrid marcó antes del primer minuto, la Grada Fans se había puesto en huelga de animación (para convertir al Bernabéu en un recinto donde parecía jugarse un partido a puerta cerrada), Benzema la había mandado al palo...

El once de Zizou puede tener más calado de lo que parece. ¿Lo hizo pensando en el PSG? ¿Fue un auténtico ensayo general con los que jugarán el miércoles? Puede que quisiera proteger a Casemiro y a Bale o que buscara cuidar las bandas con dos jugadores de más trabajo en esa zona como Lucas y Asensio. Quizá se haya dado cuenta de que ya no puede permitirse la BBC y de que Isco no le encaja de ninguna de las maneras. Pero el resultado fue espléndido para el Madrid, imponente durante 45 minutos como el día del 5-0 al Sevilla en el que también jugaron de inicio Asensio y Lucas. A estas alturas de la temporada, ya no valen las casualidades.

Lucas había adelantado al Madrid casi cuando la gente se sentaba en medio de un silencio sepulcral. Si no anima la Grada Fans, no anima nadie. Es un hecho. No lo hicieron tras el remate del gallego, un puñal toda la noche. Lucas sirve para recordar a sus compañeros que a este juego, salvo que seas Messi, se juega corriendo. Asensio también había vuelto a las armas. Era otra fantástica noticia para el madridismo, deseoso de rehabilitarse anímicamente antes de la gran batalla del miércoles.

El Madrid había conseguido ponerse en marcha con esos cambios, tenía otro ritmo, parecía un equipo mucho más dinámico y veloz en la ejecución, incluso más afilado a pesar de Benzema, tan fiel a sí mismo como a su mala suerte en el remate. Si se propusiera fallar, no fallaría tanto. Resulta increíble cómo se le cerró la portería, como el balón tras superar al portero acaba dando al palo o como cuando tiene que empujarla aparece un defensa como por encantamiento. A veces la tira fuera él solito, como en el descuento.

La Real Sociedad no supo nunca protegerse. El gol del primer minuto le desarmó, le recordó esa época no muy lejana de penurias. Se puso a pensar que lo del Deportivo fue una excepción a la regla que le había convertido en un equipo frágil, blando, manso. Para devolver directamente a los corrales. Se maneja bien con la pelota, pero desaparece sin ella. Cuando Ronaldo hizo el segundo gol (antes le habían hecho un penalti claro, pero Hernández Hernández lo añadió a su larga lista de agravios al madridismo), el equipo donostiarra se descompuso por completo. La jugada del gol recordó que en el fútbol lo más simple es lo más efectivo. Fue una gran maniobra de Asensio para desprenderse de dos rivales, un gran pase a Marcelo al corazón del área y un remate de 'nueve' del delantero portugués, muy activo todo el rato. Las marcas de la Real ayudaron.

El partido andaba finiquitado. Pero el Madrid, encendido, quiso más y la Real, apagada, se fundió definitivamente, ahogada en sus buenas intenciones con la pelota y en sus pésimos manejos sin ella. Ronaldo se elevó como en sus mejores tiempos para marcar de cabeza en un córner y Kroos metió un gol de Kroos, pero por la escuadra tras otra buena jugada de Lucas Vázquez, que desborda y trabaja, dos asuntos novedosos en este Madrid. 4-0.

La segunda parte fue una segunda parte típica del Madrid, pero esta vez el equipo blanco tenía la coartada del marcador. Salieron Isco, Kovacic y Bale para dar descanso a Lucas Vázquez, Modric y Asensio. No le puso demasiado interés el equipo de Zidane, que tenía todo el trabajo hecho. La Real se afanó por marcar, por dar algo de decencia al resultado. Lo hizo el joven Bautista, que apenas había jugado una hora en esta Liga, pero que seguro que sabe que la defensa del Madrid es un chollo. Otra vez basculó mal Carvajal y el delantero no falló, con Keylor vendido a su suerte. Illarra marcaría el segundo de la Real, que ganó el parcial del segundo tiempo, a pesar del tercer gol de Cristiano, voraz, como si ya oliera la Champions. Hasta sonó el himno... Fuente : Marca

El especialista al que recurrió Juan Guillermo Cuadrado en Alemania ha decidido que el centrocampista colombiano tendrá que operarse a la mayor brevedad posible de los poblemas musculares que le afectan especialmente en la pubalgia.

La intervención a la que estará sometido el jugador de la Juventus le llevará de dos a tres meses de recuperación, por lo que llegaría muy justo a la lista que definitiva que de José Néstor Pékerman con vistas al Mundial de Rusia 2018. De hecho, el jugador nacido en Necoclí se perderá los dos amistosos que la selección dispute en Europa en marzo: Francia y Australia.

El último partido que disputó el colombiano fue el 23 de diciembre, cuando jugó 77 minutos en la victoria ante la Roma. A partir de ese momento comenzaron sus molestias en los aductores, pero al no recuperarse en este tiempo ha decidido acudir a un especialista en Alemania. Fuente : Marca

Son 16 puntos, una distancia sideral entre Barcelona y Real Madrid que no se daba entre ambos equipos desde que el equipo blanco, en el tardomourinhismo, se situó a la misma diferencia en esta misma jornada, con el agravante. eso sí, de que no contaban con un partido menos. Sin embargo, aquel Real no venía de ganar la Champions, el Mundial de clubes y las dos Supercopas.

No hay una sola causa para explicar este socavón, sino que estamos ante un desigualdad multifactorial, uniendo las tendencias positivas de culés y negativas de los madridistas. Dieciséis causas para entender este trecho.

Dos situaciones opuestas las que viven Ter Stegen y Keylor Navas, Zamora y acaparador de elogios el alemán, siempre discutido y con la sombra de Kpea sobrevolando al segundo. El nivel de Marc André está para situarle por derecho entre los mejores porteros del mundo, coleccionando paradones partido sí partido también. Keylor se ha mostrado irregular más allá de sus ausencias por lesión y, aunque le defiende Zidane, el club está deseando presentar a Kepa. Los números no engañan: siete goles encajados por Ter y el Barça (0,39), 10 por Keylor (uno por encuentro), 16 sumando los de Casilla.

2. Problema o solución central

 

En el Madrid las repetidas ausencias de Ramos y Varane dejan a Nacho como el central más utilizado, dado que Vallejo apenas cuenta para la Liga. Si bien el rendimiento de Nacho no es dudoso más allá de que tenga días mejores o peores, la irregularidad de Sergio y Varane no han ayudado al Madrid a mostrarse firme. Todo lo contrario del Barça con Piqué,Umtiti hasta la lesión, Mascherano cuando juega y hasta Vermaelen, que salió triunfador de Bernabéu.

El Clásico supuso un +6 para el Barça, los tres puntos que sumó y los que dejó de ganar el Madrid, con el añadido hipotético del goalverage. Ese partido fue definitivo para que la distancia pasara, en aquel entonces, de 8 si hubiera ganado el Real a los 14 con los que los blancos se comieron las uvas. Un partido que dejó muchas grietas en el Madrid y disparó al Barça.

Y los 16 puntos, en último termino, se acaban explicando por el hecho de que el Madrid tiene un partido menos, el que se aplazó contra el Leganés por el Mundial de clubes. De haberse jugado ese partido la distancia podría ser de 13, aunque también de 14 o de los 16 en los que está ahora.

Nacional sacudió el mercado con la llegada de 'Gio' Moreno. Santa Fe anunció su primer refuerzo.

Millonarios

Llegan: Wuilker Faríñez (Caracas, Venezuela) y Roberto Ovelar (Junior).

Salen: Alexis Zapata, Maximiliano Núñez, Róbinson Aponzá, Duvier Riascos, Jacobo Kouffaty.

Posibilidades: César Carrillo (Jaguares), Carlos Robles (Huila), Santiago Montoya (Tolima), Nery Domínguez (Querétaro).

 

Santa Fe

Llegan: Rubén Daniel Bentancourt Morales (Sud América, Uruguay).

Salen: Damir Ceter, Humberto Osorio Botello, Miguel Solís y Daniel Buitrago.

Posibilidades: Yulián Anchico y Darío Rodríguez podrían volver del Bucaramanga. Alberto Quintero (Universitario, Perú).


La Equidad

Llegan: ninguno confirmado.

Salen: Mauricio Restrepo, Dairin González, Camilo Mancilla, Joaquín Aguirre, Wilmer Boyacá, William Parra y Mauricio Cortés.

Rumores: Buscan zagueros centrales y un volante de marca.


Nacional

Llegan: Jorge Almirón (director técnico), proveniente de Lanús de Argentina, con el que fue finalista de la Copa Libertadores, Giovanni Moreno (Shanghái Shenhuan China).

Salen: Juan Manuel Lillo (DT), Arley Rodríguez, Rodin Quiñones y Edwin Valencia

Posibilidades: Dorlan Pabón (Monterrey, México) y Camilo Zúñiga (libre).


Medellín

Llegan: Andrés Mosquera Marmolejo (Pasto), Jesús David Murillo (Patriotas), Elvis Mosquera (Envigado), Andrés Ricaurte (Huila), Mauricio Gómez (Patriotas) y Rodin Quiñones (Nacional).

Salen: Edinson Toloza, Luis Carlos Arias, Valentín Viola, Juan Fernando Quintero, Mauricio Molina (se retiró del fútbol), Nelson Ramos, Jonathan Lopera.

Posibilidades: Brayan Fernández (Cortuluá).


Envigado

Llegan: ninguno confirmado.

Salen: Joseph Cox, Elvis Mosquera.

Posibilidades: buscan dos laterales, un delantero y un central.


Rionegro Águilas

Llegan: Hernán Torres (director técnico)

Salen: Diego Umaña (DT), John Javier Restrepo (se retiró del fútbol).


Leones

Llegan: ninguno confirmado.

Salen: Augusto León Flórez, Christian Cassiani, Juan Camilo Delgado, Juan Diego Restrepo, Níver Valencia, Sebastián Guarín, Daniel Lloreda.


América

Llegan: Avimiled Rivas (Tolima), Danilo Arboleda (Patriotas), Kevin Ramírez (Nacional de Uruguay).

Bajas: Luis 'Neco' Martínez, Efraín Cortés, Luis Tipton, Alejandro Bernal, Jhonny Vásquez, Eisner Loboa, Santiago Silva, Fernando Fernández, William Arboleda.

Posibilidades:


Cali

Llegan: Gerardo Pelusso (DT), Nicolás Roa (Tigres) y Esquiel Palomeque Mena (Atlético Nacional).

Bajas: Máyer Cándelo, Jefferson Duque, Ricardo Jerez.

Posibilidades: Fernando Uribe (Morelia, México), Javier López (Santa Fe), Gastón Guruceaga (Peñarol, Uruguay), Hernán Barcos (Liga de Quito), Camilo Vargas (Nacional).


Junior

Llegan: Alexis Mendoza (director técnico).

Salen: Julio Comesaña (DT), Roberto Ovelar, Juan Camilo Roa, Juan Sebastián Herrera, Léiner Escalante.

Posibilidades: Walmer Pacheco (La Equidad), Carlos Rodríguez (Universitario de Perú).


Bucaramanga

Llegan: Diego Cagna (director técnico), Dairin González (La Equidad), Juan David Jiménez (Fortaleza), Kevin Salazar (Santa Fe).

Salen: Alejandro Otero, Yulián Mejía, Jhony Cano, Henry Obando, Harlin Suárez, Juan Manuel Sánchez, Jeisson Palacios, Yulián Anchico y Darío Rodríguez.

Posibilidades: Se negocia la salida de José Ricardo ‘Chivirico’ Cortés, Jonathan Estrada y Álex Díaz.


Once Caldas

Llegan: Hubert Bodhert (director técnico), Léiner Escalante (Junior), Ray Vanegas (Jaguares) y Diego Peralta (Pasto).

Salen: Francisco Maturana (DT), Michael Ortega, Johan Arango, Marcos Acosta, Dávinson Monsalve, José Ramírez, Jonathan Muñoz, Julián Guillermo, Fáber Cañaveral, Yerry Ortiz, Hansel Zapata, José Julián de la Cuesta, Jaime Córdoba, Mateo Cardona, Cristian Fernandes, Ernesto Álvarez y César Quintero.

Posibilidades: César Amaya (Cali).


Pasto

Llegan: Gilberto García (Once Caldas), Ernesto Hernández (libre), Luis Alberto Tipton (América), Jonathan Lopera (Medellín), Giovanny Martínez (Cortuluá), César Quintero (Tolima), Jairo Molina (Dorados de Sinaloa), Carlos Rúa (Tigres) y Víctor Aquino (Deportivo Táchira, Venezuela).

Salen: Félix García, Luis Sierra, Marcos Aguirre, Juan Gilberto Núñez, Robin Ramírez, Wilberto Cosme, John Valencia, Francisco Córdoba, Javier Reina.



Huila

Llegan: ninguno confirmado.

Bajas: Andrés Ricaurte. Mateo Fígoli, Sergio Almirón, Yessy Mena, Dayron Benavides, Aníbal Hernández, Andrés García.


Patriotas

Llegan: ninguno confirmado.

Salen: Jesús David Murillo, Mauricio Gómez, Rafael Robayo.


Boyacá Chicó

Llegan: Aldair Arnedo (Chicó F.C. de Guayana de Venezuela), Gerson Navarro (Chicó F.C. de Guayana de Venezuela).

Salen: ninguno confirmado.



Jaguares

Llegan: José Manuel Rodríguez (director técnico).

Salen: Húbert Bodhert (DT), Sebastián López, Ray Vanegas.

Posibilidades: Podría llegar el arquero Nelson Ramos.



Tolima

Llegan: Diego Peralta (Pasto), Robin Ramírez (Pasto), Rafael Robayo (Patriotas), Yohandry Orozco (Zulia, Venezuela).

Salen: Avimiled Rivas, Luis Ovalle, César Quintero, Alexander Amut, Stéfano Mosquera, Rafael Carrascal y Luis Felipe Cardoza.


Alianza Petrolera

Llegan: Carlos Pérez (Fortaleza), Cristian Palomeque (Real Cartagena), Maicol Balanta (Cortuluá), Carlos Cermeño (FC Dallas, EE. UU.), Víctor Córdoba (Deportivo Táchira, Venezuela), Jesús Steven Murillo (Barranquilla FC) y Jhonatan Pérez (Cúcuta Deportivo).

Salen: Liborio Sánchez, Santiago Rodas, Jonathan Álvarez, Yúber Asprilla, Yorleys Mena. Fuente : El Tiempo

El capitán de la selección de Colombia y el Mónaco hizo un análisis de lo sucedido en el año 2017.

Radamel Falcao García se encuentra en Bogotá pasando unos días de sus vacaciones. El goleador del Mónaco se entrenó en la sede deportiva de la Federación Colombia de Fútbol, tras hacer el pedido al presidente de esta entidad, Ramón Jesurún. En ese lugar habló sobre lo que fue deportivamente el 2017 y los objetivos del próximo año.

“Fue un 2017 bastante productivo, estoy muy contento por los objetivos logrados con la selección, como con el Mónaco. Venía desde hace mucho tiempo trabajando para poder llegar a este nivel y poder disfrutar de las situaciones que viví en esta temporada magnifica”, le manifestó a Win Sports el capitán del combinado nacional.

El atacante samario fue incluido por el diario “The Guardian” entre los 100 mejores futbolistas del año, reconocimiento que para Falcao “es una motivación para seguir trabajando, es una recompensa al esfuerzo, a todo el trabajo, a la perseverancia. Y agradecido con Dios porque ese trabajo se puede ver reflejado en los resultados. Muchas veces no es así. Esta temporada lo he conseguido y ahora resta prepararnos para el 2018 porque tenemos muchos desafíos tanto como con la selección, como con mi club”.

Sobre la cita más importante que tendrá le pelota en 2018, el Mundial de Rusia 2018, en el que participará la selección de Colombia, Falcao García señaló: “El deseo es el de todos los colombianos: que tengamos una Copa del Mundo excelente, creo que es lo más importante deportivamente hablando del próximo año y nos estamos preparando para eso”. Fuente : El Espectador

https://www.instagram.com/p/BdNnH3eB0NR/?taken-by=falcao

El conjunto azul empató 2-2 con Santa Fe, en el juego de vuelta, y se consagró campeón del fútbol colombiano luego de cinco años

Los malos tiempos parecen haber acabado. Ya no fue necesario esperar 24 años, ahora bastaron sólo cinco, que aún así fueron una eternidad. Millonarios campeón, Millonarios el mejor del fútbol colombiano, Millonarios y la estrella 15 de su historia. Miguel Ángel Russo y su teoría de que a veces es más productivo tener soldados aplicados que generales, que no siempre gana el superior, sino el que tiene las ansias y trabaja para ser el mejor. Era ayer o podría no haber sido nunca. El cabezazo seco de Andrés Felipe Cadavid, el zapatazo de Henry Rojas, de primera como si no hubiera un mañana, la celebración del DT argentino, el abrazo comunal que se fundió en uno solo. Sin más amparo que el propio valor, el cuadro azul silenció a un estadio El Campín a reventar, a tribunas rojas en pleno alborozo con el tanto de penal de Wilson Morelo, después con su magistral definición, para lo que era mandar todo a los penales.

Asombro y letargo, impaciencia y desesperación. De seguro si se hubiera repetido este duelo en 10 ocasiones, Santa Fe sería el triunfador en nueve. Pero esta vez le tocó a su máximo rival, en la primera final bogotana, a un equipo criticado, cuestionado por muchos, querido por pocos. Claro, ahora por muchos más. “Nunca había vivido una final así”, dijo el estratega argentino, el hombre campeón de la Copa Libertadores con Boca Juniors (2007). Algo tendrá de especial que el sufrimiento sea didáctico, porque así se disfruta más la victoria, cuando nadie espera nada de uno.

Fracasando y volviendo a intentar, Russo logró lo impensado, fue de a poco, dejando rivales, sumando fechas de invicto (Millonarios terminó el semestre con 14 jornadas sin conocer la derrota) y quedándose con un nuevo título. Los abrazos entre los jugadores fueron similares a los que se repitieron por toda la capital, todos queriendo ser ese momento, todos viviendo un instante como si fuera el último. Russo llorando, los futbolistas llorando, los hinchas igual.

Jugando a veces mal, pero ganando mucho, el embajador consiguió el objetivo, y su entrenador, en medio de una alegría fulminante, apareció con conclusiones racionales. “Siempre hay un antes y un después en las finales. Son series que te marcan la vida y para eso vinimos. Santa Fe nos hizo ver mal, pero supimos revertir la situación”.

Este Millonarios demostró que todo lo que se propone lo consigue, que todo lo que quiere lo logra, que la palabra imposible depende de quién la pronuncie. “Este escudo merecía limpiarse de cosas del pasado”, dijo el portero Nicolás Vikonis, que en la fase final del torneo fue uno de los más destacados. Vale delirar un poquito, vale emocionarse mucho, vale gritar durante varios días que Millos es campeón.

El fútbol enseña, algunas veces, que la perfección es un aburrido privilegio de unos pocos y que gracias a esos descarados que se salen del libreto, como Matías de los Santos en el primer partido, y Cadavid y Rojas en este último, se puede dejar a alguien mudo para siempre. Sí, es exagerado decir lo anterior, pero olvidar esto tomará tiempo para ambos lados. Viene el duelo para unos, los festejos para otros.

“Fue el gol más representativo de mi carrera. Un gol que pone feliz a mucha gente, a la hinchada más grande del país”, dijo Rojas, con una voz trémula a pesar de la emoción, calmado y pausado como en la cancha, rememorando lo que fue el golazo que muchos recordarán por años.

“Varios jugadores habían jugado finales, pocos celebraron. Hemos aprendido y bienvenidos al grupo de los campeones. Siempre hay una primera vez en la vida. Lo disfruto porque costó mucho, como si nunca hubiera ganado nada, porque es la primera vez que lo disfruto en familia”, dijo Russo, con la voz entrecortada, con las emociones dificultando el habla, con su familia a un lado en la rueda de prensa. Pero hay que hacer un espacio para Santa Fe, para reconocer el trabajo del equipo albirojo, su talento, la organización y la vehemencia con la que atacó hasta buscar el resultado que necesitaba. Un resoplido fue la forma de llorar de muchos, pues cada quien acepta y vive la derrota a su manera. “Es difícil hacer un análisis cuando se pierde un campeonato. Primero felicito al rival, porque logró su cometido. Asumo la responsabilidad de esto, pero no me pidan que analice algo”, las palabras de Gregorio Pérez, el estratega santafereño, un hombre atípico en el fútbol, que acepta la derrota con elegancia.

El miedo y la angustia, que mutaron en esperanza, se juntaron para ser ahora un júbilo. Este año, 2017, servirá como ejemplo de futuras generaciones para entender que siendo serenos y dispuestos a la lucha, un equipo les ganó a los mejores, derrotó a los favoritos. A un Santa Fe aplicado, de gran campaña, que simplemente no contó con la suerte destinada para otro. Y sí, después de cinco años, no de 24, Millonarios es de nuevo el campeón y frente a Independiente Santa Fe, algo que le da una sensación especial a una fanaticada que de a poco se acostumbra a triunfar en intervalos más cortos, a poder hacer de la palabra campeón algo habitual de su vocabulario. Fuente : El Espectador