"Neymar tiene un futuro en el PSG, tiene un presente en el PSG", ha asegurado su padre junto a Al Khelaifi en Brasil, tras la visita al Instituto Neymar Jr en Praia Grande, en el estado de Sao Paulo, en el complejo que Ney levantó en 2014 para dar acogida a 2.400 niños sin escolarizar y en situación de pobreza. Neymar Sr ha querido así zanjar todos los rumores sobre una posible salida del delantero en la próxima campaña de fichajes.

Todo esto después de que se reuniesen en una cena de la concordia la cúpula del PSG con el padre y el futbolista. "Neymar está feliz, muy motivado y estusiasmado por volver lo más rápido posible. Está haciendo todo lo posible para regresar lo más pronto posible, esperemos que vuelva a jugar partidos de Copa y de la Liga", había dicho antes el propietario del club.

Nasser al Khelaifi, presidente del club, Henrique Antero, director deportivo, y Jean Martiel Ribes, director de comunicación del club aterrizaron este lunes en Rio de Janeiro y se fueron directamente a pasar el día a la casa que el jugador tiene en Mangaratiba dentro de una puesta en escena para mostrar al mundo que el futuro de Ney solo pasa por el PSG. Las palabras del padre van en la misma línea, aunque el verano puede ser muy largo...

No hay media definida de juegos previos. Los casos son específicos. Hablan técnicos. 

 

Quedan menos de cuatro meses para el Mundial de Rusia 2018 y en Colombia hay incertidumbre porque varios de sus futbolistas no están teniendo continuidad en sus respectivos clubes o están lesionados. Aunque no existe una cifra exacta de partidos o de minutos que debería tener un jugador antes del Mundial, y cada caso es particular, sí es necesario que lleguen con el suficiente ritmo de competencia, pero sin excesos.

 

Jorge Luis Pinto, exseleccionador de Colombia, Honduras y Costa Rica, le dijo a EL TIEMPO que el promedio de partidos que necesita un futbolista en el semestre previo al Mundial, para llegar en estado ideal, está entre 20 y 25. “Lo clave es que estén compitiendo, que haya continuidad, en especial en los últimos tres meses antes del Mundial, ahí es donde se gana o se pierde la forma”, dijo Pinto.

Un exceso de partidos puede llegar a ser perjudicial para el desempeño en el Mundial, y una cifra inferior puede afectar el rendimiento. Sin embargo, cada caso es particular. James Rodríguez, figura de Colombia en Brasil 2014, llegó a ese mundial con 22 partidos (en todas las competiciones) y hoy lleva 8. Está superando una lesión leve que le ha obligado a parar unos días. Juan Guillermo Cuadrado, que hace cuatro años disputó 24 partidos, no ha jugado en el 2018, por su cirugía de pubalgia. Yerry Mina, tras su llegada al Barcelona, tiene apenas dos partidos. Y Falcao, que sigue lesionado, lleva este año apenas cinco. 

Si se comparan esas cifras con los mejores futbolistas del mundo, se encuentran diferencias. Por ejemplo, Lionel Messi ha jugado entre enero y febrero 14 partidos en el Barcelona. Es decir, más del doble que Falcao. Cristiano Ronaldo lleva 9 en el Madrid; Neymar, 9 en el PSG, y Müller, 11 en el Bayern Múnich. Casi lo mismo que lleva James, pero lo superan en minutos jugados. Las cifras son solo un indicativo, pero por ejemplo para el 2014, Messi jugó 33 partidos y, aunque fue finalista, no mostró su mejor nivel; James, con 22 juegos, tuvo una gran actuación.

Todos los organismo son diferentes. Así como unos necesitan 30 partidos, otros pueden ser solo 15. Una cifra exacta no la hay. El ideal es que todos lleguen con la mayor cantidad de partidos”, dijo Diego Barragán, preparador físico de la Selección en los mundiales de Italia 90 y Estados Unidos 94. 

Para el Mundial de Brasil el caso excepcional fue el de Camilo Zúñiga, quien luego de superar una lesión, solo disputó cuatro partidos (dos de ellos en amistosos de la selección) para ser convocado. Y tuvo un buen mundial. O Pablo Armero, quien disputó 10 partidos y fue titular en Brasil 2014. Por eso es que algunos expertos como Barragán creen que lo determinante es el tramo final. 

“Lo más importante es el mes antes del Mundial. Que el jugador esté en su mejor forma deportiva es lo ideal. ¿Qué saco con tener 20 o 30 partidos en el año si en los últimos el rendimiento se viene abajo? Puede llegar al Mundial y perder la forma deportiva. Entonces, lo que se intenta es que lleguen todos en la mejor forma”, dice Barragán.

Ya depende de cada cuerpo técnico y del seguimiento que les hace a los jugadores durante la temporada, para determinar si necesitan más partidos o más descanso. Teniendo en cuenta que cada jugador responde de manera diferente. Así lo piensa el DT Luis Fernando Suárez, mundialista con Honduras y Ecuador. 

“Cada cual se evalúa de manera distinta. Habrá unos que llegan con ritmo de competencia y otros que necesitan más partidos. Habrá unos a los que hay que manejar diferente. Uno ahora puede evaluar qué jugador está bien o a cuál le falta más partidos o descanso, todo es muy individualizado. No se puede hablar de aproximados sino de evaluaciones individuales”, dice. Fuente : El Tiempo
 

El mediocampista de Bayern James Rodríguez sufrió el martes una lesión leve durante el duelo de ida de los octavos de final de la Champions League frente a Besiktas en el que tuvo que ser sustituido antes de que termine el primer tiempo.

Las pruebas médicas realizadas este miércoles en la clínica del Dr. Hans-Wilhelm Müller-Wohlfahrt confirmaron el diagnóstico: "sufre unas molestias leves en la musculatura de su gemelo izquierdo y causará bajas durante los próximos entrenamientos". Fuente: Espn 
 

 

 

 

 

El Real Madrid dio buena cuenta de la Real Sociedad (5-2) en un partido plácido y terapéutico, lo mejor que le podía pasar antes de la vuelta a la Champions, donde se juega la temporada a pecho descubierto. Jugó una gran primera parte, Cristiano, que marcó tres goles, recuperó el olfato goleador, Zidane probó nuevas cosas en el once que resultaron tan efectivas como de costumbre (Lucas y Asensio) y el equipo blanco terminó conectando con sus aficionados, que falta le hace, y alimentando un poco sus reservas de optimismo antes de recibir al ogro PSG.

La mística de la Copa de Europa, su competición favorita, debe ayudarle también. La Real, que no supera su crisis, contribuyó al rearme futbolístico y psicológico del campeón. Fue una calamidad a la hora de defender, el mejor socio para una noche tranquila y sin demasiados sobresaltos, justo lo que necesitaba el Madrid antes de recibir a Neymar, Mbappé y Cavani, que posiblemente no serán tan cándidos.

Muchas de las cosas que pasaron en el primer tiempo ocurrieron en un suspiro, en apenas siete minutos. Zidane innovó con la alineación, el Madrid marcó antes del primer minuto, la Grada Fans se había puesto en huelga de animación (para convertir al Bernabéu en un recinto donde parecía jugarse un partido a puerta cerrada), Benzema la había mandado al palo...

El once de Zizou puede tener más calado de lo que parece. ¿Lo hizo pensando en el PSG? ¿Fue un auténtico ensayo general con los que jugarán el miércoles? Puede que quisiera proteger a Casemiro y a Bale o que buscara cuidar las bandas con dos jugadores de más trabajo en esa zona como Lucas y Asensio. Quizá se haya dado cuenta de que ya no puede permitirse la BBC y de que Isco no le encaja de ninguna de las maneras. Pero el resultado fue espléndido para el Madrid, imponente durante 45 minutos como el día del 5-0 al Sevilla en el que también jugaron de inicio Asensio y Lucas. A estas alturas de la temporada, ya no valen las casualidades.

Lucas había adelantado al Madrid casi cuando la gente se sentaba en medio de un silencio sepulcral. Si no anima la Grada Fans, no anima nadie. Es un hecho. No lo hicieron tras el remate del gallego, un puñal toda la noche. Lucas sirve para recordar a sus compañeros que a este juego, salvo que seas Messi, se juega corriendo. Asensio también había vuelto a las armas. Era otra fantástica noticia para el madridismo, deseoso de rehabilitarse anímicamente antes de la gran batalla del miércoles.

El Madrid había conseguido ponerse en marcha con esos cambios, tenía otro ritmo, parecía un equipo mucho más dinámico y veloz en la ejecución, incluso más afilado a pesar de Benzema, tan fiel a sí mismo como a su mala suerte en el remate. Si se propusiera fallar, no fallaría tanto. Resulta increíble cómo se le cerró la portería, como el balón tras superar al portero acaba dando al palo o como cuando tiene que empujarla aparece un defensa como por encantamiento. A veces la tira fuera él solito, como en el descuento.

La Real Sociedad no supo nunca protegerse. El gol del primer minuto le desarmó, le recordó esa época no muy lejana de penurias. Se puso a pensar que lo del Deportivo fue una excepción a la regla que le había convertido en un equipo frágil, blando, manso. Para devolver directamente a los corrales. Se maneja bien con la pelota, pero desaparece sin ella. Cuando Ronaldo hizo el segundo gol (antes le habían hecho un penalti claro, pero Hernández Hernández lo añadió a su larga lista de agravios al madridismo), el equipo donostiarra se descompuso por completo. La jugada del gol recordó que en el fútbol lo más simple es lo más efectivo. Fue una gran maniobra de Asensio para desprenderse de dos rivales, un gran pase a Marcelo al corazón del área y un remate de 'nueve' del delantero portugués, muy activo todo el rato. Las marcas de la Real ayudaron.

El partido andaba finiquitado. Pero el Madrid, encendido, quiso más y la Real, apagada, se fundió definitivamente, ahogada en sus buenas intenciones con la pelota y en sus pésimos manejos sin ella. Ronaldo se elevó como en sus mejores tiempos para marcar de cabeza en un córner y Kroos metió un gol de Kroos, pero por la escuadra tras otra buena jugada de Lucas Vázquez, que desborda y trabaja, dos asuntos novedosos en este Madrid. 4-0.

La segunda parte fue una segunda parte típica del Madrid, pero esta vez el equipo blanco tenía la coartada del marcador. Salieron Isco, Kovacic y Bale para dar descanso a Lucas Vázquez, Modric y Asensio. No le puso demasiado interés el equipo de Zidane, que tenía todo el trabajo hecho. La Real se afanó por marcar, por dar algo de decencia al resultado. Lo hizo el joven Bautista, que apenas había jugado una hora en esta Liga, pero que seguro que sabe que la defensa del Madrid es un chollo. Otra vez basculó mal Carvajal y el delantero no falló, con Keylor vendido a su suerte. Illarra marcaría el segundo de la Real, que ganó el parcial del segundo tiempo, a pesar del tercer gol de Cristiano, voraz, como si ya oliera la Champions. Hasta sonó el himno... Fuente : Marca

El especialista al que recurrió Juan Guillermo Cuadrado en Alemania ha decidido que el centrocampista colombiano tendrá que operarse a la mayor brevedad posible de los poblemas musculares que le afectan especialmente en la pubalgia.

La intervención a la que estará sometido el jugador de la Juventus le llevará de dos a tres meses de recuperación, por lo que llegaría muy justo a la lista que definitiva que de José Néstor Pékerman con vistas al Mundial de Rusia 2018. De hecho, el jugador nacido en Necoclí se perderá los dos amistosos que la selección dispute en Europa en marzo: Francia y Australia.

El último partido que disputó el colombiano fue el 23 de diciembre, cuando jugó 77 minutos en la victoria ante la Roma. A partir de ese momento comenzaron sus molestias en los aductores, pero al no recuperarse en este tiempo ha decidido acudir a un especialista en Alemania. Fuente : Marca

Son 16 puntos, una distancia sideral entre Barcelona y Real Madrid que no se daba entre ambos equipos desde que el equipo blanco, en el tardomourinhismo, se situó a la misma diferencia en esta misma jornada, con el agravante. eso sí, de que no contaban con un partido menos. Sin embargo, aquel Real no venía de ganar la Champions, el Mundial de clubes y las dos Supercopas.

No hay una sola causa para explicar este socavón, sino que estamos ante un desigualdad multifactorial, uniendo las tendencias positivas de culés y negativas de los madridistas. Dieciséis causas para entender este trecho.

Dos situaciones opuestas las que viven Ter Stegen y Keylor Navas, Zamora y acaparador de elogios el alemán, siempre discutido y con la sombra de Kpea sobrevolando al segundo. El nivel de Marc André está para situarle por derecho entre los mejores porteros del mundo, coleccionando paradones partido sí partido también. Keylor se ha mostrado irregular más allá de sus ausencias por lesión y, aunque le defiende Zidane, el club está deseando presentar a Kepa. Los números no engañan: siete goles encajados por Ter y el Barça (0,39), 10 por Keylor (uno por encuentro), 16 sumando los de Casilla.

2. Problema o solución central

 

En el Madrid las repetidas ausencias de Ramos y Varane dejan a Nacho como el central más utilizado, dado que Vallejo apenas cuenta para la Liga. Si bien el rendimiento de Nacho no es dudoso más allá de que tenga días mejores o peores, la irregularidad de Sergio y Varane no han ayudado al Madrid a mostrarse firme. Todo lo contrario del Barça con Piqué,Umtiti hasta la lesión, Mascherano cuando juega y hasta Vermaelen, que salió triunfador de Bernabéu.

El Clásico supuso un +6 para el Barça, los tres puntos que sumó y los que dejó de ganar el Madrid, con el añadido hipotético del goalverage. Ese partido fue definitivo para que la distancia pasara, en aquel entonces, de 8 si hubiera ganado el Real a los 14 con los que los blancos se comieron las uvas. Un partido que dejó muchas grietas en el Madrid y disparó al Barça.

Y los 16 puntos, en último termino, se acaban explicando por el hecho de que el Madrid tiene un partido menos, el que se aplazó contra el Leganés por el Mundial de clubes. De haberse jugado ese partido la distancia podría ser de 13, aunque también de 14 o de los 16 en los que está ahora.