Se realizó la presentación de lo que será la duodécima edición del Cartagena Festival internacional de Música. Esta edición se realizará entre el 5 y el 16 de enero, en distintos escenarios del centro histórico de Cartagena, con un programa dedicado a ‘El gusto por la forma. El estilo clásico’.

Cada año el Festival se complace en elegir un tema que busca generar nuevas formas de presentar al público algunos de los momentos más importantes en la historia de la música.

Para el 2018, la intención es brindar una visión general de la música de mediados de 1700 y principios de 1800, un periodo en el cual tres grandes compositores, Joseph Haydn, Wolfgang Amadeus Mozart y Ludwig van Beethoven crearon una música de sublime belleza y equilibrio, cuyo estilo se ha definido, precisamente, como clásico.

Como ha sido tradición, el Festival nuevamente abordará su programa desde una perspectiva europea y otra latinoamericana, con la participación de artistas nacionales e internacionales que se han destacado por su interpretación especializada o innovadora del repertorio elegido.

 

Se destacan entre ellos la Münchener Kammerorchester y su director Clemens Schuldt; los pianistas Rudolf Buchbinder, Martin Stadtfeld y Aaron Pilsan; los chelistas Mario Brunello y Julia Hagen; la Kölner Akademie y su director Michael Alexander Willens; el Schumann Quartett y la violinista Antje Weithaas.

El Festival así mismo brinda una atención especial a las artes visuales, en particular al trabajo de artistas plásticos colombianos, invitados a crear la imagen de cada edición del Festival. Para el 2018, la artista visual invitada es la cartagenera Ruby Rumié, creadora del proyecto “Los 25+”, elegido como imagen del Festival.

Los 25+ es un proyecto que resalta la memoria y los aportes de veinticinco cartageneros que a través de sus profesiones y vocaciones contribuyeron a la construcción de una mejor ciudad en el siglo XX.

(Fuente: Estereofonica)

Tener una biblioteca comunitaria en el Bajo Guaviare es la meta que se trazaron desde febrero pasado, tras finalizar la expedición Guaviare Ciencia y Paz, en la amazonia colombiana. Para ello, por el país, adelantan jornadas de donaciones de libros y útiles escolares.

Este programa, que tiene como objetivo consolidar experiencias y prácticas de investigación, identificó la ausencia de materiales académicos en la zona, por lo que trabajan para adecuar bibliotecas de este tipo.

“Es una necesidad identificada como urgente, porque necesitamos consolidar espacios de formación para los niños, niñas y jóvenes”, relata Catalina Moreno, vocera del Centro de Alternativas al Desarrollo, Cealdes, quien agrega que este es el camino para lograr la transformación de las comunidades.

Explica que esta tarea es apoyada por los colectivos Amanece Guaviare, Digna Rabia, el grupo Estepa, el Equipo Colombiano de Investigación en Conflicto y Paz, y la Asociación Campesina del Trabajadores y Productores del bajo Guaviare, Asotracagua.

De acuerdo con la Red Nacional de Bibliotecas, en el país hay 1.404 bibliotecas públicas, que están a cargo de las alcaldías y gobernaciones.

Una funcionaria de la Red explica que las comunitarias están a cargo juntas de acción comunal o grupos representativos. En Guaviare hay seis bibliotecas, tres en la capital y una en Calamar, El Retorno y Miraflores.

Aporte social

Sebastián Montañez, dinamizador de la estrategia, asegura que decidieron apoyar y difundir la campaña solidaria para contribuir en la construcción de la biblioteca y espera que este solo sea un antecedente para poder seguir sumando a la transformación social de la región, a partir de las experiencias académicas y sociales.

Moreno agrega que buscan visibilizar las potencialidades que trae consigo haber logrado el Acuerdo de paz, pues no solo se benefician quienes lo alcanzaron, sino quienes fueron víctimas del flagelo de la guerra, incluyendo a niños, jóvenes y campesinos de los municipios de la amazonia colombiana, también son beneficiados y requieren de herramientas que les permitan salir adelante con sus vidas.

Esta es una oportunidad para aportarle a la formación académica de quienes no tienen las mismas oportunidades académicas y y que demuestran que el trabajo articulado permite alcanzar grandes sueños, como lo plantean quienes promueven esta tarea.

(Fuente: El Colombiano)

El periodo clásico será el eje del festival en la edición que tendrá lugar en el 2018.

El periodo clásico, reflejado en las obras de los compositores Haydn, Mozart y Beethoven, será el eje de la XII edición del Festival Internacional de Música de Cartagena, que se celebrará del 5 al 13 de enero del 2018. 

El director general del encuentro, Antonio Miscenà, explicó que los asistentes podrán deleitarse con las obras más representativas de estos tres grandes clásicos.

“Se podrán apreciar piezas de todo el repertorio y de todos los géneros. Para citar algunos, están las sinfonías 7 y 8 de Beethoven y varios de los más reconocidos conciertos de Mozart”, destacó. 

El director del festival calificó de “excepcionales” a los músicos que estarán en Cartagena. Entre ellos, “la Orquesta de Cámara de Múnich, Münchner, el Cuarteto Schumann y el joven pianista de la nueva generación, el austriaco Aaron Pilsan”.

También participarán la Filarmónica Joven de Colombia con algunas de las piezas clásicas del compositor Adolfo Mejía y el grupo de música andina Palos y Cuerdas. 

Durante el prelanzamiento del festival, que tuvo lugar el sábado en el teatro Adolfo Mejía, se presentaron la violinista alemana Tanja Becker-Bender y el pianista húngaro Péter Nagy.

(Fuente: El Tiempo)

Entre los grupos invitados está La Casa del Silencio, fundada por el caleño Juan Carlos Agudelo.

Con un acto especial en La Casa del Teatro Nacional, este lunes comienza en Bogotá la edición trece del festival Gestovivo, que se prolongará hasta el 2 de octubre y se enfoca en propuestas de teatro gestual. 
Entre los grupos invitados se destaca La Casa del Silencio, fundada por el caleño Juan Carlos Agudelo, quien fue discípulo del legendario mimo francés Marcel Marceau.

El grupo presentará este martes y el miércoles, en La Casa del Teatro, su más reciente producción, ‘Manú o la ilusión del tiempo’. La puesta en escena, concebida y protagonizada por Agudelo, gira alrededor de un soldado que está en el límite de los últimos días de una guerra y el regreso a su hogar y a los brazos de su amada.

“Es un viaje de retorno, un viaje a sus recuerdos, a sus referencias, a sus miedos, a sus sueños, a su fragilidad, a su faceta de niño... Uno fácilmente diría que el soldado está hablando de sus silencios en el monte, de sus ausencias, es otra forma poética de ver la guerra”, le aseguró Agudelo a EL TIEMPO en una entrevista reciente. 

Con una variedad de recursos teatrales, que van desde la manipulación de objetos, títeres y proyecciones, Agudelo logra retratar con una sensibilidad sobrecogedora la soledad del protagonista y, sobre todo, las cicatrices mentales que deja el conflicto armado. 

Al artista caleño lo acompañan en el escenario Crystian Solórzano y Rocío Rojas, quienes están encargados de la manipulación de objetos.

El Festival también tendrá como sede el Teatro La Libélula Dorada, en donde se presentará el grupo Drama Magdalena con su obra ‘La etimología de los adioses’ (25 de septiembre), de Julián Peña. 

En ese escenario también se podrán ver ‘Insomnio de vida o de la soledad y otros acompañantes’, de Marea Alta Producción Escénica (26 de septiembre), y Habitar, de Móvil Teatro Laboratorio (27 y 28 de septiembre).

La clausura del encuentro será en La Casa del Teatro con ‘La boda’, de La Troupe Teatro (2 de octubre).

(Fuente: El Tiempo)

Recitales de poesía, talleres, conferencias, pícnics y encuentros con escritores como Dani Umpi (El vestido de mamá, ¿A quién quiero engañar?) o Daniel Calabrese (Ruta Dos, Singladuras) forman parte de Septiembre Literario, la iniciativa de fomento y difusión de la lectura y la escritura, que desarrolla la Alcaldía Mayor de Bogotá, a través del Instituto Distrital de las Artes -Idartes.

Serán más de 50 eventos gratuitos en librerías, bibliotecas, parques, teatros, bibloestaciones de TransMilenio, universidades, auditorios e inclusive en plazas de mercado, que a lo largo de todo un mes, invitarán al disfrute, la reflexión y el conocimiento del mundo del libro y la literatura. Estas actividades se inscriben en los objetivos del Plan Distrital de Lectura y Escritura Leer es Volar, que busca estimular las capacidades y el gusto por la lectura y la escritura desde la primera infancia y a lo largo de la vida, así como aumentar los índices de lectura en la ciudad.

Aquellos que disfrutan de la literatura infantil encontrarán una magnífica oportunidad para compartir con la escritora e ilustradora Keiko Kasza, autora de éxitos literarios infantiles como El día de campo de don chancho, Choco encuentra una mama y Mi día de suerte, en una charla que se desarrollará el 25 de septiembre en el Teatro El parque.

Por su parte, desde el 15 de septiembre el autor uruguayo Dani Umpi será el invitado de honor de Bogotá Contada 5, programa con el que recorrerá la ciudad mientras habla con el público en bibliotecas, instituciones educativas, librerías y otros espacios, cerrando su participación en Lectura bajo los árboles.

La mexicana Norma Muñoz Ledo dialogará con sus lectores el sábado 16 de septiembre a las 4:00 p.m., en el Centro Cultural y Biblioteca Pública Julio Mario Santo Domingo. Además, los amantes de la poesía podrán disfrutar de una variada oferta de más de 30 eventos relacionados con el tema, entre los cuales están autores como Gisela Galimi (Argentina), Paura Rodríguez Leyton (Bolivia), Emilio Coco (Italia), Sara Búho (España), entre otros.

Igualmente, pensando en los seguidores del género fantástico se llevarán a cabo, en bibliotecas públicas de la ciudad, cuatro charlas sobre diferentes obras de esta corriente narrativa. Harry Potter, Star Wars, Juego de tronos y algunos personajes de horror en la literatura serán los protagonistas de estos conversatorios.

Los niños y jóvenes de los Centros de Formación Artística Crea estarán entre los públicos más beneficiados pues recibirán las visitas de poetas, escritores de literatura infantil e ilustradores, tanto nacionales como extranjeros, que compartirán sus experiencias como artistas y contribuirán al fortalecimiento de los procesos de creación artística de estas poblaciones.

El evento más emblemático de Septiembre Literario será el sábado 23 y domingo 24, en el Parque Nacional, lugar en donde se realizará Lectura bajo los árboles, el festival de lectura al aire libre más grande del país, en un espacio en el cual los amantes de la literatura podrán compartir en familia o con amigos una variada oferta de eventos que incluyen presentaciones artísticas, trueque de libros, recitales en la fuente de poesía, lecturas en voz alta, conversatorios, talleres, presentaciones de Libro al viento y mucho más.

Leer en la ciudad

Bogotá, con un promedio de 2.7 libros por habitante al año, es la ciudad con el mejor índice de lectura del país. Sin embargo, el objetivo del alcalde Enrique Peñalosa es aumentar estos indicadores, pasando a 3.2 libros por habitantes al año y reduciendo de 2.0 a 1.6% el porcentaje de analfabetismo. Entre las estrategias planteadas para conseguir estas metas están la promoción de la lectura y la escritura desde la primera infancia con el fin de aumentar el número de libros leídos hasta llegar, al final del cuatrenio, a los 5.3 millones, ampliando en un 25% el número de textos disponibles en la ciudad.

Las plazas de mercado de Restrepo, Samper Mendoza, Trinidad Galán, 20 de julio y Kennedy también serán protagonistas de esta versión de Septiembre Literario, por lo que recibirán las visitas de escritores de literatura infantil e ilustradores quienes compartirán con los niños y jóvenes sus vivencias como artistas y lectores.

Cabe resaltar que el 16 y 17 del mismo mes, como parte de las actividades de Jazz al Parque, se realizará un Pícnic Literario en el parque El Country y los poetas Rodolfo Ramírez Soto, Patricia Suárez, Jorge Valbuena y Margarita Losada Vargas le pondrán el toque poético a este festival a través de interludios literarios.

Los libros también llegarán al sistema de transporte masivo Transmilenio y a los parques de la ciudad, pues en las bibloestaciones de los Portales de Usme, El Dorado y en la estacion del Ricaurte, así como en diferentes Paraderos para libros para parques, los usuarios podrán disfrutar de escritores como Guillermo Molina Morales (España), Hellman Pardo (Colombia), Héctor Freire (Argentina) y Alex Chico (España).

Septiembre Literario es una acción fundamental de este esfuerzo al que se vinculan la Cámara Colombiana del Libro, la Casa de Poesía Silva, el Festival de la Palabra (Instituto Caro y Cuervo – Ministerio de Cultura), la Corporación Babilonia, el Fondo de Cultura Económica, Moxinifadas de Gaspar, Corporación Ulrika y Festival Entreviñetas.

(Fuente : Estereofonica)

Los actores Vicky Hernández y Fabio Rubiano asumen el reto de la obra ‘Conejo blanco, conejo rojo’.

Solo cuando se sube al escenario, frente a todos los espectadores, el actor que protagonizará la obra ‘Conejo blanco, conejo rojo’ recibe en un sobre cerrado el texto que está por interpretar. Ese fue el planteamiento con el que el dramaturgo iraní Nassim Solimanpour diseñó este reto actoral, en el que el protagonista solo está armado de sus herramientas interpretativas. Y de un vaso de agua.

“Yo aquí estoy privada del susto”, cuenta Vicky Hernández, la primera actriz colombiana que interpretará la pieza, este 8 de septiembre, como parte del Festival Brújula al Sur, en Cali.

 “Es ese miedo que además impulsa, pero también es de respeto. Yo respeto mucho al público y pienso que aunque no haya estado haciendo teatro últimamente sí he estado actuando y aparte de eso ya son muchos años en escena, eso me permite tener un bagaje”, cuenta Hernández, una de las actrices más respetadas del país, quien no actuaba en teatro desde los primeros años de la década del 2000, cuando protagonizó el montaje de ‘Monólogos de la vagina’ y el unipersonal ‘Con el corazón abierto’. 

Solimanpour compuso este misterioso juego escénico como una manera metafórica de escapárseles a las restricciones militares que no le permitían salir de su país. Así construyó esta propuesta que le permite establecer una especie de diálogo con actores de otros países, como Whoopi Goldberg, Nathan Lane, F. Murray Abraham y el fallecido John Hurt, que ya lo han interpretado. Además de Hernández, en Cali también lo protagonizará el actor, director y dramaturgo Fabio Rubiano, el 9 de septiembre, mientras que en Bogotá habrá una temporada de cerca de un mes en el Auditorio Old Mutual, de la mano de la fundación T de Teatro.

Rubiano asegura que aceptó actuar en la obra porque siempre ha creído que el teatro debe estar en crisis “en el sentido dramático (...) desde que uno acepta hacer ‘Conejo blanco, conejo rojo’ entra en crisis, porque empieza a pensar ‘¿qué va a pasar?, ¿cómo va a salir?, ¿voy a quedar bien?, ¿voy a quedar mal?’ Empieza a jugar todo, el ego, la vanidad, el profesionalismo”, afirma.

Para Hernández, el factor clave de esta pieza es la innovación, algo en lo que se asemeja con las últimas producciones que había interpretado en teatro. 

“En su momento, ‘Las vaginas’ fue un experimento porque no se había montado como nosotros la montamos, desde todo punto de vista fue una cosa original y atrevida... ‘Con el corazón abierto’ también fue desafiante, un monólogo de dos horas escrito en un lenguaje de crónica para volverlo hecho teatral”, asegura. 

El hecho de no poder conocer de antemano las instrucciones de Solimanpour plantea la pregunta de cómo será la preparación de cada actor. Para Hernández, la respuesta es concreta: “La preparación son 50, 60 años de ejercicio actoral; si no me sirven ahí, creo que no me sirve ponerme a estudiar dos días”.

Rubiano cuenta que después de haber pensado en todos los tipos de preparación, también llegó a la conclusión de que la manera más honesta de asumir la creación de Solimanpour es la experiencia que cada uno ha tenido con su trabajo. 

“Decir ‘voy a entrenarme en impro, en comedia del arte, en estructuras dramatúrgicas’ es empezar a buscar seguros de vida y creo, hasta donde yo entiendo, que lo que menos necesita la historia es seguros de vida, es más una limpieza”, dice. 

Como cada hecho teatral, ‘Conejo blanco, conejo rojo’ se erige como un acto irrepetible, pero en este caso lo efímero va más allá. Hernández incluso asegura que así un actor lo haga dos veces, igual cada función será totalmente diferente. “Si el teatro cambia con una obra que está predeterminada y cambia según el público y las circunstancias de la función, imagínese con una cosa de estas”, añade. 

Ahí entra otro de los factores determinantes, la relación con el público. Rubiano, por ejemplo, cuenta que se la ha imaginado de las peores y mejores maneras. “Pero creo que si la pieza se ha mantenido durante tanto tiempo es porque hay una muy buena relación con el público y que el dramaturgo ha hecho un trabajo tan interesante, que hace que se mantenga y se siga representando en todo el mundo”, finaliza.

(Fuente: El Tiempo)