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Tendió con una diagonal el pase en profundidad de Coutinho y definió como sabe, raso y ajustado al palo. Un gol que silenció al Camp Nou durante un breve instante por su belleza, después festejado con efusividad. Entre otras cosas porque era la segunda diana del Barcelona, que en un santiamén le había hecho dos al Sevilla. Pero Messi volvió a enmudecer al estadio y no fue por una de sus obras maestras. Resulta que pasados los 20 minutos del duelo, Messi forcejeó con Franco Vázquez por un balón en la medular. La disputa, limpia, acabó con el 10 dándose de bruces con el suelo. Pero para su infortunio, descargó todo el peso del cuerpo en el brazo derecho durante la caída y se fastidió la articulación. Se vio desde el principio porque Leo no es de los que protestan ni se quejan, sino que prefiere perseguir la pelota que a los rivales. Así, en esta ocasión algo fallaba porque La Pulga no se levantaba del suelo y parecía bien mareado, hasta el punto de que necesitó que los médicos le ayudaran a levantarse.

 
 

Al tiempo, Dembélé y Rafinha calentaban en la banda a la espera de noticias; y Valverde miraba de reojo y con preocupación las evoluciones de Messi, que pareció pedir jugar. Por lo que los doctores le vendaron y fijaron un poco el brazo. Pero no había solución porque a Leo le costaba moverse. Dembélé al campo, Rafinha le quitó el brazalete al 10. Pocos minutos después de abandonar el tapete, también dejó el Camp Nou junto a Pepe Costas, siempre pendiente del rosarino. “Que se retire del campo significa algo porque es un jugador duro”, dijo Valverde. Y marcharon a la ciudad deportiva del Barcelona para realizarle las pruebas. Las noticias que llegaron no fueron muy optimistas. “Fractura en el radio del brazo derecho. El tiempo aproximado de baja es de tres semanas”, subrayó el comunicado del club.

 

 

Disgusto para Valverde, disgusto enorme para la afición del Barcelona, que en la próxima semana tiene un partido decisivo en la Champions frente al Inter (en casa el miércoles a las 21.00) y luego recibe al Madrid en el Camp Nou, el domingo a las 16.15. Además, el 10 se perderá, en principio, el duelo de Copa ante la Cultural Leonesa (31/10), la vuelta contra el Inter en Milán (6/11) y dos duelos de LaLiga: Rayo (3/11) y Betis (11/11). “Está claro que es una baja sensible. Se trata de quien se trata. Sabemos lo que nos da y sabemos lo que piensa el contrario. Tenemos que saber que hay veces que no va a estar. Es algo que asumimos que vamos a notar la baja de Messi”, apuntó Valverde.

“Cuando Leo está en el campo nos da más seguridad, pero anímicamente no nos tiene que afectar. Tenemos equipo de sobra para sacar los partidos que tenemos, esté o no esté Messi. El grupo tiene que sacarlo hacia adelante”, subrayó Gerard Piqué. El preparador azulgrana coincidió con el defensa catalán. “Tenemos recursos suficientes para afrontar la baja de Leo”, apuntó. Y aclaró que no piensa cambiar el guion. “Ya hemos pasado partidos en lo que no ha jugado Leo, trataremos de marcar nuestro estilo. No se pueden cambiar muchas cosas de un partido a otro. No planeo un cambio muy brusco porque Leo está lesionado. Contra el Athletic no jugó desde el inicio y la idea de juego fue la misma.

"Intentaremos nos descentrarnos sabiendo la importancia que tiene”, añadió el Txingurri. El Camp Nou alojará el próximo domingo el primer clásico del año. El Madrid ya no tiene a Cristiano; el Barça se queda sin Messi. “Tenemos que dar un paso al frente. A Leo se lo echará de menos ganando y perdiendo. Esperamos que sea ganando”, concluyó Valverde. Fuente : El País