Se llama Liuviu Prunaru y es de Rumania. Es el concertino de la Royal Concertgebouw Orchestra de Ámsterdam, considerada en varias ocasiones como la mejor del mundo, por ejemplo por la revista europea Gramophone. Por eso a él también lo ponen muchos en el primer lugar de los muchos que hacen su cargo. El concertino es el primer violín en una orquesta, segundo al mando después del director.

 

Estará esta noche en Medellín, bajo la batuta de Christian Vásquez, de Venezuela, en el segundo concierto de temporada de la Orquesta Filarmónica de Medellín. El repertorio de este jueves arrancará con la Obertura Las Hébridas y el Concierto para Violín, compuestas por el alemán Felix Mendelssohn. Prunaru será el encargado de interpretar los solos en esa última obra.

Terminarán con la Sinfonía fantástica del francés Hector Berlioz. “Una que él escribió sobre el amor y la desilusión”, comenta el director sobre esta obra compuesta en 1830.

 

Una mirada de regreso

El maestro Christian Vásquez recuerda que precisamente la Obertura Las Hébridas de Mendelssohn fue una de las primeras obras que condujo en su pueblo natal, San Sebastián de Los Reyes en Venezuela.

Por eso le trae recuerdos de esos inicios en la música, cuando él era el concertino de una orquesta con apenas 17 años y daba sus primeros pinos llevando el rumbo de una orquesta.

 

Uno de sus mentores en la compleja tarea de la dirección fue precisamente el músico José Antonio Abreu, reconocido director venezolano fallecido en marzo de 2018, quien fundó el Sistema Nacional de Orquestas Sinfónicas Juveniles e Infantiles de Venezuela.

Aún hoy ese programa lucha, a pesar de las adversidades, por abrir las opciones para que los niños de ese país, sin importar la capacidad económica de sus familias, “tengan la oportunidad de aprender de música”.

 

Desde 2015, Vásquez es Director Principal Invitado de la Sinfónica de Arnhem en Holanda y también el director musical de la Sinfónica de Stavanger, en Noruega.

Excelencia musical

Uno de los propósitos de la Filarmed este año fue crear alianzas con músicos y orquestas internacionales de excelente calidad para continuar formándose y alimentando sus conciertos de temporada.

 

“El año pasado hicimos un trabajo muy juicioso de búsqueda de referentes”, cuenta María Catalina Prieto, subdirectora de programación artística de la Filarmónica. “Hay muchas orquestas e instituciones que ya han trabajado algunos de los asuntos que actualmente nosotros nos estamos cuestionando, entonces la pregunta fue: ¿cuáles son las mejores orquestas del mundo?”.

 

Además de la Royal Concertgebouw de Ámsterdam, se pusieron en contacto con la Orquesta Filarmónica de Berlín, la Sinfónica de Londres, la Sinfónica de Chicago y la Filarmónica de Viena. A lo largo de esta temporada, la Filarmed estará acompañada por alguno de los jefes de cuerda de dichas orquestas.

 

Por eso, Medellín recibe sobre el escenario a un violinista como Liuviu Prunaru, quien desde 2006 lidera una orquesta entera en Holanda y ha sido solista con grupos como la Juilliard Symphony, la Royal Philharmonic Orchestra y la London Symphony Orchestra.

También le ha entregado gran parte de su vida a la docencia, durante 14 años fue profesor de la Academia Internacional de Música Menuhin de Suiza. En 2010 se convirtió en su director musical, un puesto que antes habían ocupado artistas como Yehudi Menuhin y Alberto Lysy!

 

“Da una gran emoción poder dirigirlo, trabajar y aprender de él porque es una persona que ha tocado con los grandes directores del mundo y tiene muchísima experiencia. Creo que la idea es disfrutar al máximo la dirección de este concierto y hacerle un par de preguntas”, cuenta el director venezolano. “Esto es lo bonito de la música, que uno siempre está aprendiendo”.

Fuente: elcolombiano.com