“Colombianos honestos: acá un voto tuyo bastará para salvarnos. Corrupción política, RIP, brille para ti la oscuridad perpetua”.

¿De dónde sale esta ininteligible y extravagante frase? ¿Qué significa? Parece un eslogan de campaña política que quedó cojo. O el fragmento de un discurso veintejuliero de algún candidato popular. Tal vez se trate de un misterioso conjuro que debemos pronunciar todos los colombianos a la medianoche del 31 de diciembre de este año para acabar con la, en apariencia, eterna corrupción que ahoga a nuestro país. ¡Pues, no! Ni lo uno ni lo otro. Esas palabras que aparecen más arriba entre comillas son el nombre de un movimiento político de aquellos que quieren llegar a disputar las elecciones del próximo año en las urnas.

 

Así como lo lee: “Colombianos honestos: acá un voto tuyo bastará para salvarnos. Corrupción política, RIP, brille para ti la oscuridad perpetua” es el nombre de uno de esos grupos significativos de ciudadanos que han llegado a la Registraduría Nacional para inscribirse e iniciar el proceso de recolección de firmas que garantizarían que uno o varios candidatos puedan presentarse bajo esa bandera en los próximos comicios.

En lo particular, este no solo llama la atención por lo largo, también lo hace porque en su nombre, el movimiento invita a votar por él; porque utiliza una de las abreviaturas más usadas en el ámbito funerario (RIP –requiescat in pace–) y porque el cierre del nombre del movimiento está inspirado en una frase de aquellas oraciones que se elevan al cielo luego del fallecimiento de una persona. En fin, este movimiento encarna esa amalgama de realidades que han dejado al descubierto todos esos grupos significativos de ciudadanos que quieren llegar a las urnas el próximo año gracias a un proceso de recolección de firmas: mucho color, mucha diversidad y, en algunos casos, poca sustancia.

Ya no sabe uno si esto es en serio o en broma, pero con las firmas esto se salió de madre.

Y es que más allá del inconveniente que tanta recolección de firmas representa para la organización electoral en términos logísticos y de costos, vale la pena quedarse con algunos de los nombres propuestos en los tales movimientos y así evaluar qué tanta seriedad hay tras dichas candidaturas.

Colombia Lectora
Este grupo, que busca recoger firmas para el precandidato a la presidencia Jaime Bedoya Montoya, procura replicar en el ámbito nacional lo que Bedoya intenta hacer desde su librería en Envigado: que los libros roten más que los billetes en el país. Objetivo loable, pero ¿qué otra propuesta hay en su plan de gobierno?
Mosoicol
El movimiento social de Eivar Galindez a la presidencia, quien promete casas por decreto para todos los colombianos, convertir el agua de mar en agua potable y, además, abolir los impuestos. Así las cosas, ¿de dónde saldrá la plata para las demás maravillas? Vaya usted a saber.
Serecracia
Grupo que busca inscribir por firmas al candidato Fabio Antonio Forero, promotor de una generación de paz que pretende despertar al gran ser. Sí... al gran ser.
Son decenas de inscritos para la recolección de firmas, pero no todos aspiran a la presidencia. De hecho, el movimiento con el que abrimos esta columna busca inscribir candidatos al Congreso. Y ese mismo camino lo emprenderán el Movimiento Existencialista Hambre de Buen Vivir, el Movimiento El Mono o el Movimiento O Positivo.
Ya no sabe uno si esto es en serio o en broma, pero con las firmas esto se salió de madre.
(Fuente: El Tiempo)