Es invitada del Festival de Cine de Cartagena.

 

Tilda Swinton responde con minucia a qué dedica su tiempo libre. Al leer su ajetreada agenda, queda claro que para ella ‘libre’ significa solamente “no estar de rodaje”.

 

“No tengo una rutina fija, pero alterno las actividades”, cuenta la actriz británica, de 57 años, ganadora de un Óscar en el 2008, antes de la enumeración:

“Me levanto, saco las gallinas, tomo el té, camino por la playa con los perros, corro al colegio con los chicos, hago mercado, enloquezco con el caos del cuarto de mi hijo, paso horas en el teléfono negociando viajes y financiaciones, respondo correos electrónicos, planeo esos largos y silenciosos tiempos para escribir sin distracciones (algo que nunca se materializa), limpio los armarios y cajones ¡Ah! Alimento a las gallinas, los perros, las tortugas y los niños”.

Un espacio entre un párrafo y el que sigue, en el mensaje que escribió en una enorme letra helvética de puntaje 21, parece el aire que toma Swinton para seguir con su descripción:

“Charlo con mi amor –el artista visual alemán Sandro Kopp, 18 años menor que ella– donde sea que nos agarre el cotilleo: en las escaleras, el jardín, en su estudio... cocino, acuesto a las gallinas, los perros, las tortugas, los niños. Apago las luces, duermo”.

Los detalles son algo muy suyo. Katherine Matilda Swinton es una mujer con profundos matices en su vida personal y profesional, que la revelan como una mujer compleja, analítica y sensible.

Esta británica no cursó estudios formales de actuación, pero sí fue la Universidad de Cambridge, de donde se graduó en Ciencias Políticas y Sociales, el primer lugar en el que actuó. Luego, el teatro fue su espacio –el Traverse Theatre, en Edimburgo, y la Royal Shakespeare Company, en su natal Londres– antes de descubrir el cine, a mediados de los 80.

Swinton apartó unos minutos de su día ‘libre’ para responder este cuestionario en su casa en Escocia, antes de llegar a Cartagena como la invitada principal de la edición 58 del Festival de cine, que se inaugura esta noche.

La proyección de una decena de títulos de su filmografía (que supera los 50) acompañará el conversatorio ‘Producir una belleza convulsiva’, que ofrecerá este viernes en la sede de la Cooperación Española (Aecid), con la presentación del director de actores Juan Pablo Félix.

Más que una de las intérpretes camaleónicas de la gran pantalla, Swinton insiste en proyectarse como ama de casa convencional, madre de familia y pareja amorosa.

Con su rostro andrógino y una capacidad enorme de apropiación de los roles, encarna a una vampira en Solo los amantes sobreviven, de Jim Jarmusch; a la bruja blanca en el éxito taquillero Las crónicas de Narnia, o acompaña en los proyectos más descabellados al polémico realizador Derek Jarman.

Swinton, el ama de casa y también la actriz, nos reveló más detalles de sus sensibilidades y sus gustos. Fuente : El Tiempo.