Regresa el teatro clandestino a Bogotá

El club 4Paredes presenta dos funciones de 'El traductor', escrita por Julián Arango Osorio

 

El salvento es una especie de lengua nómada, de origen desconocido, de la que los primeros registros datan del siglo VI. Según el investigador y lingüista Vladimir Nuñitz, en esos primeros registros se evidencia que el salvento está conformado por una mezcla de otras lenguas: germánica, latina, vasca y hasta árabe.

Además, es uno de los idiomas que compone la partitura de la obra 'El traductor', de Julián Arango Osorio, que se presenta el jueves y el viernes en el club de teatro clandestino 4Paredes.

La pieza va entretejiendo las tensiones entre la periodista y su traductor con la calma y la serenidad con la que la mujer del perro ha decidido asumir el complejo pasado que le tocó superar. 

Arango Osorio cuenta que trabajó durante varios años con fotografías sobre conflicto armado, por eso este tema siempre ha estado muy presente en su carrera. El director siente que, usualmente, en los trabajos artísticos sobre el conflicto armado, el arte es el pretexto para hablar de política; en este caso quiso plantear una visión diferente.

“Realmente, sí se habla de política, pero la obra trasciende eso, trasciende a un nivel más abstracto sobre lo humano, sobre la fragilidad y, finalmente, sobre cuatro personajes y cuatro universos rotos”, asegura.

Sobre el manejo del lenguaje, Arango Osorio cuenta que una amiga cercana, quien ha leído varias versiones del texto, luego de ver uno de los ensayos finales, le dijo que sentía que la obra logró algo que había insinuado pero no había podido traducir en palabras: “De alguna forma decir que el dolor no tiene lengua”.

 

VÍA: EL TIEMPO