Acidificación por gases, el aumento de la temperatura del mar y el deshielo polar son los signos que muestran el 60 % de los océanos por el impacto negativo del cambio climático, según un informe de la Universidad de Oxford presentado este martes. 

Científicos marinos han concluido que algunas regiones están alcanzando un estado ecológico crítico debido a los cambios climáticos derivados de la actividad humana, y en concreto de la contaminación, la explotación pesquera y la extracción mineral. El estudio, titulado 'Funciones del alta mar e impactos antropogénicos', presentado este martes en la sede de la ONU, analiza el rol fundamental del océano en el funcionamiento del planeta y señala la necesidad de establecer una protección legal de las aguas internacionales para garantizar su conservación y un uso sostenible.


El informe alerta que en zonas como la Bahía de Bengala, en el océano Índico, el nivel de oxígeno ha disminuido considerablemente como consecuencia de los vertidos de fertilizantes agrícolas y otras alteraciones causadas por el cambio climático.

Esta falta de oxígeno disuelto en el agua perturba los ecosistemas y con ello provoca la pérdida de especies en regiones que "dependen en gran parte de la pesca para su subsistencia y seguridad alimentaria". "Necesitamos establecer urgentemente una gobernanza colectiva para poder gestionar el alta mar de forma correcta, y tenemos que aplicar el principio de precaución para asegurar actividades humanas sostenibles", aseguró en un comunicado Peggy Kalas, coordinadora de High Seas Alliance, organización impulsora del estudio.Como señala el informe, que ha recogido las conclusiones de 271 artículos de investigación científica de los últimos años, los océanos absorben aproximadamente el 40 % de las emisiones de gases de efecto invernadero.Los cambios ecológicos están ocurriendo a una velocidad "sin precedentes" y han provocado la disminución de grandes y pequeñas especies, así como cambios en la distribución y en el comportamiento de los mamíferos marinos y peces.El estudio apunta que, a pesar de que la exploración y el conocimiento sobre la función de los océanos ha aumentado, resulta difícil entender y predecir el impacto del cambio climático en los ecosistemas marinos y la vida humana debido a la complejidad y diversidad del sistema oceánico.No obstante, se ha comprobado que la subida de las temperaturas de la superficie marina ha causado la proliferación de bacterias patógenas asociadas con el aumento de enfermedades como la gastroenteritis, el cólera e infecciones en la sangre.El informe revela también que el impacto de la extracción mineral y experimental en aguas profundas dura décadas, por lo que subraya la necesidad de una "documentación detallada previa a la explotación", así como una gestión prudente de las zonas explotadas.Además, el porcentaje de poblaciones de peces que se extraen a niveles insostenibles ha aumentado a más del 30 % y, con los efectos del cambio climático, se estima que la producción de pescado disminuya en latitudes medias y bajas.Estas conclusiones llegan en un momento en que Naciones Unidas está llevando a cabo la última ronda de negociaciones hacia un posible tratado dedicado a la protección de la vida marina en alta mar, más allá de las jurisdicciones nacionales.

El presidente Juan Manuel Santos anunció la delimitación del páramo de Sumapaz para el próximo 15 de julio, y la del Guantiva-La Rusia con 119.000 hectáreas. Con estos, ya son 23 los ecosistemas protegidos por decreto presidencial.

En febrero del año pasado, la Corte Constitucional prohibió la minería en los páramos colombianos y, de paso, dio la orden de trazar una línea imaginaria para saber dónde comienzan, y organizar el tipo de actividades economicas y sociales permitidas allí. Fue entonces cuando el Gobierno se puso las pilas y, según datos oficiales, la mitad de ellos ya están delimitados. Preisamente, desde la mañana de este sábado, el páramo de Guantiva - La Rusia hace parte de ellos con 119 mil hectáreas. Según el presidente Juan Manuel Santos, dentro de 15 días el Sumapaz se unirá a la lista de forma oficial. "Solo faltan las observaciones para el decreto", dijo. 

“La biodiversidad es la mayor riquez de los colombianos, debemos protegerla sobre todo ahora que estamos caminando hacia la paz”, señaló el presidente Juan Manuel Santos, en el evento de delimitación. Con la adición de Sumapaz y de Guantiva - La Rusia, serían 23 los páramos cuyos territorios están protegidos de forma definitiva de actividades como la minería. Estas hectáreas abarcan 16 departamentos, 225 municipios y nueve parques nacionales.

El primer mandatario dijo además que "esta zona, que antes era estrategica para la guerra, será protegida para garantizar lo más importante que tienen los seres humanos, que es el agua".

Con este decreto, ya son más de un millón las hectáreas de páramo protegidas por el Ministerio de Ambiente, que se echó al hombro la tarea de delimitar los 36 páramos del país para el año 2018. El presidente Santos enfatizó que esta tarea es prioritario pues “poseemos el 50 por ciento de los páramos del mundo entero. Esos páramos son fábricas de agua”.

¿Qué pasa en los dos páramos delimitados?

El páramo Guantiva-La Rusia cobija a municipios tanto de Santander como de Boyacá. de acuerdo con la corporación Autónoma de Santander (CAS), este páramo “es un ecosistema estratégico para Santander, el cual posee uno de los últimos relictos boscosos de roble de gran envergadura que existen en el país”. Según esa misma entidad, no hay registro de existencia dentro del área de influencia del DRMI Guantiva – La Rusia, Bosques de Robles y sus zonas aledañas.

El páramo de Sumpaz, por otra parte, sí alberga a varios campesinos en un territorio de 333.420 hectáreas que abarca tierras de Cundinamarca y de Bogotá Distrito Capital y que lo convierten en el páramo más grande del mundo, donde además, habitan el 12% del total de la flora y el 20% de los mamíferos del país. Su importancia es tal, que las aguas que nacen en él, abastece al 15% de la población en Bogotá, Cundinamarca, Meta y Huila.

¿Cómo se delimita un páramo?

El proceso para delimitar los páramos ha integrado a varias instituciones estatales, debido a que para trazar la línea que señala el inicio del ecosistema, no sólo se tienen en cuenta factores ambientales, sino sociales, pues de acuerdo con datos oficiales, son 320.000 las familias colombianas que dependen económicamente de los cultivos en las zonas de alta montaña. El 13% e la superficie de los complejos de páramo están dedicados a algún tipo de actividad agropecuaria, según el Ideam.

Para resolver estos conflcitos por el uso y la conservación de la tierra, el presidente Santos anunció que algunos habitantes de páramos recibirán incentivos para contribuir con la defensa de estos recursos naturales.

De acuerdo con los investigadores del Instituto Humboldt que estuvieron a cargo del proyecto Insumos Técnicos para la Delimitación de Ecosistemas Estratégicos (es decir, de la delimitación), su trabajo implicó cotejar datos medio ambientales y ecológicos, recogidos por doce biólogos en campo; sociales, recogidos por 14 científicos sociales también en los páramos; con los datos satelitales recogidos por el IGAC a lo largo de los años.

Así, el modelo de delimitación de paramos divide cada ecosistema entre varios tipos de áreas: área conservada; hectáreas que ya fueron transformadas pero deben recuperarse y áreas transformadas donde se pueden mantener los procesos productivos actuales. Este modelo presenta una alternativa para garantizar la supervivencia de los campesinos que siembran en los páramos. (Fuente: El Espectador)

Greenpeace asegura que las explotaciones ganaderas han ocasionado 18.000 enfermedades gastrointestinales cada año. A causa de esta practica los ríos se han contaminado hasta el punto de que el 70% del agua no alcanza el nivel óptimo para el baño.

Greenpeace llamó este martes al gobierno de Nueva Zelanda a tomar medidas para contener el sector lácteo y reducir el número de vacas en el país, al considerar que el exceso de ganado contamina ríos y aumenta los riesgos para la salud pública.

En un estudio publicado hoy la organización denunció en particular la proliferación de granjas intensivas, que concentran un gran número de ganado en poco espacio con el apoyo de sistemas de regadío.Según Greenpeace, este tipo de ganadería es en gran parte responsable del deterioro que en los últimos 20 años se ha registrado en la calidad del agua de ríos, el 70 por ciento de tramos de los cuales no alcanza el nivel óptimo para el baño.

 

La organización también relacionó el crecimiento de las explotaciones ganaderas con varios brotes de E.Coli y atribuyó al agua contaminada 18.000 de los 34.000 casos de enfermedades gastrointestinales que se registran cada año en el país. Los ecologistas organizaron una protesta ante el Parlamento para pedir a las autoridades que detengan planes para crear nuevas granjas intensivas y cesen las subvenciones a los sistemas de regadío que las hacen posibles. También pidieron que los fondos públicos se dirijan a ayudar a los ganaderos a llevar a cabo una reconversión hacia modelos más ecológicos, con menor densidad de vacas por hectárea y menor uso de fertilizantes.