Una comisión de menores de esa región llegó al Mininterior para pedir que detengan la tala ilegal. Sin embargo, los últimos reportes indican que será una súplica difícil de cumplir. 

 

Ante las alarmantes tasas de deforestación que se están registrando en el Amazonas, este lunes 26 de febrero una delegación de niños y líderes indígenas llegaron al Ministerio del Interior para solicitarle al Gobierno que detenga la tala indiscriminada. Su petición estaba respaldada por una petición que ha reunido más de un millón de firmas en todo el mundo a través de la plataforma Avaaz.org. En Colombia, ya suman cerca de 23 mil. 

 

Quien recibió a la comisión fue el viceministro del Interior Luis Ernesto Gómez. En sus palabras, hay un compromiso para trabajar por esa causa, para que “las acciones dirigidas a la protección de esta riqueza natural se puedan concertar con los peticionarios”.

Sin embargo, el ministro de Ambiente, Luis Gilberto Murillo, dio ayer una declaración nada alentadora. De acuerdo con Murillo, es muy poco probable que el país cumpla con la meta que se había trazado de lograr “cero” deforestación en la Amazonía en 2020. “Está muy, muy lejos de cumplirse”, dijo. “Hay quienes sugieren que se puede fijar una nueva meta para 2022, otros para 2025”. 

De hecho, los registros de deforestación en esta zona siguen causando sorpresa. El más reciente reporte del IDEAM evidenció que el 70% de este fenómeno se concentra, justamente, en la Amazonía. Y si a eso se le suma los recientes incendios en el Guaviare y en la Serranía de La Macarena, dos áreas claves de preservación, la petición de los niños que llegaron al Mininterior parece estar muy lejos de ser acatada.

Sin embargo, esa cartera destacó a través de un comunicado de prensa algunas decisiones que ha tomado el Gobierno Nacional. Una es “la culminación de los estudios para la adición de un millón y medio más de hectáreas protegidas del Parque Nacional de Chiribiquete”. Otra, “son los recursos por $1.5 billones de pesos para conservación, restauración y recuperación ambiental a través de la expedición la Resolución que adopta la actualización del Manual de Compensaciones ambientales”.

Son medidas que contradicen otra de las decisiones del Gobierno: destinar los recursos recaudados a través del impuesto al carbono a la paz y no a la protección ambiental, tal y como se había prometido en su momento. Fuente : El Espectador